Renovarse o Morir

Aquí encontraras bocetos para un viaje en busca del estilo... Que luego tendrás que aplicarlo a tu propio estilo en tu propia vida...Donde la importancia de ser uno mismo es fundamental para encontrar tu estilo propio. Un Profundo itinerario del momento de la moda que vivimos, consejos sin fecha de caducidad, hablaremos de diseño, modas, celebridad, arte, gastronomía, cine, mercadillos más in, fotografía, música, de la calle, nuevas tecnologías, rincones secretos, cuidades que visitar y de lo que caracteriza nuestros días. Queriendo haceros llegar este regalo, abordando la moda más allá de lo que se agota y renueva cada seis meses, cada temporada. Y sonrió al pensar que las opiniones y consejos que TODOS aquí ofreceremos perdurarán más que la ropa en los escaparates.



"La moda pasa de moda, el estilo nunca"


Coco Chanel







lunes, 14 de febrero de 2011

Querer sin miedo...Un beso lo cura todo!



My Lovely Lioness hoy os quiere hacer viajar por el mundo del amor, por ser hoy el día de los enamorados, el día del amor, donde la vida de hoy, nos hace olvidarnos de lo importante que es amar y ser amado...
El modo en que vivimos el amor marca la temperatura de nuestro equilibrio emocional. El deseo de ser alguien para el otro nos empuja a amar. Ello es posible cuando hemos aceptado algunas de las condiciones que la relación amorosa conlleva. Una de las cosas sería no tener miedo a la dependencia. ¿Es posible acaso amar sin tener miedo a perder al ser amado? Amar a alguien significa aceptar que nuestro deseo nos conduce a él, porque nos aporta lo que no tenemos. Dependemos de ese alguien en la medida en que dependemos de nuestros deseos..." El amado es aquel que me da alas y me las quiebra a la vez"
El hombre y la mujer ideal existen, aunque conviene matizar. Llamamos "ideal" a esa pareja que mejor se adecua a nuestras características, a nuestras expectativas y a nuestro proyecto vital. Pero sinceramente no debe ser una persona demasiado idealizada, sino amada en su dimensión de ser humano y por tanto con carencias y defectos, al igual que nos pasa a nosotros.
Sus carencias deben ser conocidas y aceptadas por ambos, pues si se les rechaza se puede pretender que el otro las cubra y no muestre ninguna, tarea imposible para cualquier persona. Entonces llega la decepción, pues el otro cae del lugar idealizado que ocupa porque no puede responder a la demanda que se le hace. Si realmente somos tolerantes con nuestros fallos, no exigiremos demasiado al otro y también aceptaremos los suyos. Idealizar demasiado a un hombre o a una mujer es un obstáculo para encontrar a esa pareja ideal con la que  podríamos organizar una vida creativa y feliz.
Pensando con detenimiento en el amor... ¿Hasta dónde necesitamos a los demás? ¿Podemos ser felices sin los demás? ¿Podemos sentir la vida sin amor? ...
Los seres  humanos estamos atravesados por unos deseos que nos anteceden y que tienen que ver con nuestros progenitores. Completamente dependientes de sus cuidados y de su amor, no sobreviviríamos si no hubiéramos sido acogidos en el principio de nuestra vida por alguien que se ocupó de nosotros y nos quiso lo suficiente para ayudarnos a conquistar una identidad...Se necesita al otro para sentirse reconfortado en la identidad sexual; se necesita a un amigo para setirnos útiles y acompañados en la vida; se necesita el reconocimiento a nuestro trabajo para sentirnos profesionales de lo que hacemos. Cuanto más se diversifican las diferentes facetas de nuestro "yo", más reconocimiento se precisa, pero mejor nos encontramos también, pues si falla una relación, tendremos otros afectos u otras actividades en que apoyarnos. A esta búsqueda de uno mismo en la mirada del otro, y en el espejo que nos proporciona, le sigue una etapa fundamental, que consiste en reconocer nuestras carencias. Sartre decía: Que para conseguir una verdad cualquiera, "que me pertenezca", es necesario "mi paso" por el otro...
Los seres humanos somos como los erizos, que se acercan cuando tienen frío y se echan hacia atrás cuando sienten daño. Este movimiento de acordeón se acentúa en la actualidad, como si nos hubiéramos vuelto incapaces de encontrar la distancia adecuada con el otro...a veces, sin saber como amar al ser humano que tenemos delante.
El temor a la dependencia del otro se debe a que no sabemos tejer la distancia adecuada. Los hilos de una madeja invisible que nos  mantiene unidos se rompen si están demasiado tirantes. Pero si están demasiado juntos, se enredan y producen una sobredosis emocional. Cuando la proximidad con el otro se vive como asfixiante, aparece el miedo a la intimidad y conflictos en la relación con los otros.
Amar es beneficiarse de un intercambio  de afectos... Es la distancia adecuada con el otro lo que a veces no sabemos encontrar, quizá porque también es lo más difícil. El encuentro nos asusta porque tememos perder una parte de nosotros mismos ¿Cómo vivir entonces el amor sin correr el riesgo del desequilibrio? ¿Dónde acaba el darse uno mismo? ¿Cuál es el límite? Quizá aquel que nos permite un equilibrio justo entre lo que damos y lo que recibimos, lo que equivale a cumplir nuestros deseos, aceptando las responsabilidad que tenemos hacia los otros y hacia nosotros mismos. La relación con los otros nos aporta un espejo, una prueba y una salida. Un espejo porque buscamos en la mirada del otro un reflejo en el que observarnos y que nos proporcione datos acerca de cómo nos ven. Nos encontramos a nosotros mismos en esa mirada. Este proceso nos da seguridad y resulta gratificante. En la medida en que eso reflejo coincide con la imagen que nos gustaría tener, más disfrutamos en el encuentro con el otro. Una prueba que señala hasta qué punto nos conocemos y toleramos nuestras dificultades. Cuando nos comparamos con el otro, ya sea una pareja, un amigo, etc., nos descubrimos vulnerables, limitados, impacientes. La compañía que el otro nos proporciona hace añicos la obsesión narcisista de no tener debilidades.
Una salida porque el otro pone final a ese cierre egocéntrico según el cual todo empieza y acaba en nosotros. El encuentro amoroso con el otro desordena (en el mejor de los sentidos) y abre dependencias, pero también emancipa del cierre que se produce cuando todo queda en uno mismo.
Así que el amor es uno de los motores principales del mundo. Sobre él se establecen gran parte de las relaciones interpersonales. También  tiene una gran importancia en la relación con uno mismo, pues convierte la vida en una fuente de placer. Freud, por su parte, aseguraba que las grandes pulsaciones que dirige nuestra vida son Eros (el amor) y Tánatos (la muerte) y que nuestra salud dependía del amor que sintiéramos hacia los otros y hacia lo que hacíamos en la vida. El amor solo llega después de un desarrollo personal que ha permitido organizar una subjetividad firme, que reconoce al otro como diferente. No todo el mundo sabe amar. Quien lo hace se ha atrevido a vivir un grado de libertad personal que no le asusta. Reconoce que el otro le puede dar lo que él no tiene y lo hace porque antes ha podido aceptar sus deseos, pero, sobre todo, sus carencias. El que ama puede recibir porque sabe lo que no tiene y lo que desea del otro, y también puede dar porque reconoce lo que el otro le pide y él tiene la oportunidad de ofrecerle. El amor es siempre generoso con el otro...No le pide lo que el otro no puede dar, pero sí lo que desea y sabe que es posible que el otro le aporte.
Solo si hemos alcanzado un grado estimable de inteligencia emocional, así como un conocimiento elevado de nuestros deseos, y nos hemos atrevido a bucear en nuestro mundo interno, asumiendo nuestras posibilidades (y nuestras carencias) Seremos capaces de amar. ¿Hay algo más inteligente que querernos como somos y no atacarnos allí donde más débiles nos sentimos?
El amor muestra que somos inteligentes allí donde es más difícil serlo: en el terreno emocional.
La inteligencia tiene que ver con la razón y con el intento de dominar los afectos que vienen de nuestro inconsciente. Pone palabras a los sentimientos y nos ayuda a entender quiénes somos, qué sentimos, a quién queremos. Pero si nuestro mundo emocional arrastra una historia de conflictos que no han sido elaborados, la inteligencia se puede usar para negar lo que se siente, para reprimirlo, para adormecer afectos que no queremos reconocer. Se utiliza entonces como un muro de contención contra lo que se siente, lo que a su vez provoca un alejamiento del otro, con el que evitará un contacto íntimo por miedo a que la intimidad que se produce en el encuentro amoroso destape su mundo emocional y aparezca lo que se vive como incontrolable. Cuando amamos, nos sentimos vivos. El amado nos provoca esa sensación, pero solo si hemos sido capaces de dejar de tener miedo a nuestro interior.
¿Podemos amar sin haber aprendido a agradecer lo que la persona querida nos da? ¿Se puede agradecer a otro lo que ha hecho por nosotros sin quererle? ¿Qué diferencia hay entre el amor y agradecimiento?
El agradecimiento necesita como el amor una maduración que nos haya conducido a conocernos bien. Reconocer qué es lo que necesitamos de los otros y qué es lo que ellos nos pueden dar. Ahora bien, pedir y aceptar lo que el otro tiene que darnos es también reconocer lo que nos falta. La capacidad de amar y de sentir gratitud consigue el efecto de intercambiar con los otros experiencias que le sirvan para entender el mundo, ya que el sentimiento de gratitud es uno de los más importantes derivados de la capacidad de amar, es esencial en la estructuración de la relación con el otro y se produce cuando se puede apreciar la bondad. La gratitud siempre tiene que ver con el reconocimiento de una deuda hacia el otro, otro que se esforzó en darnos aquello que nos hizo bien y que no se puede pagar con algo material, solo se paga con afecto.
En la gratitud no existe la tensión que se da en el amor porque siempre se reconoce lo que el otro te ha dado, se reconoce la deuda que se tiene con él, una deuda que no se puede pagar con material si no con agradecimiento, un sentimiento que enriquece tanto a quien lo siente como a quien lo recibe. Quien no ha sentido agradecimiento es difícil que pueda amar...Por eso hay una frase que recuerdo a diario que mi abuela decía con frecuencia " Es de bien nacido ser agradecido" y estoy eternamente agradecida a tod@s  vosotr@s que a diario también me  aportáis vuestra fortaleza  para  que continúe en este camino, aportando mi granito de arena a que este blog sea vuestra  inspiración y  vuestra fuerza en el camino de la vida...
"Feliz día de los enamorados" Feliz día a los enamorados de la vida...

Que tengáis un fantástico día!!

Lots of Love
My Lovely Lioness

20 comentarios:

Talk to me Girl!!
Gracias por vuestros comentarios!
Thanks for your comments!

MOOD BOARDMANIA...COCO CHANEL.

Coco Chanel*